Pastillas de concientización: soy "gay"
Email que nos envía Antonio Repola
Todos somos víctimas de esta necesidad de encasillar, de reducir las cosas y los problemas a categorías, de creernos dueños del tema, mientras los matices se nos escapan y nos cuesta entenderlos. Y muchas veces también nosotros nos vemos obligados a entrar en la categoría de gays, deseada por ciertos movimientos, que han generado un contraste con la sociedad "heterosexual". Y sin embargo todos somos diferentes, nosotros y los demás.
Sobre todo somos mucho más, somos personas. Somos una maraña de contradicciones, pero también una fuente de energía. Relativizar la cuestión homosexual, sin ocultarla, es decir, armonizarla con las demás características, permite a los hermanos conocernos realmente, captar los elementos comunes y las diferencias, sin asustarnos por proclamas o extremismos. La historia de uno mismo, de toda la persona, reúne historias comunes y aumenta el conocimiento de otras nuevas.
Al final somos iguales en muchas cosas y diferentes en otras, pero todos, heterosexuales y homosexuales.

